domingo, 23 de septiembre de 2018

notitas de Borges

- Quien asiste a una danza o a una representación teatral, acaba por identificarse con los bailarines o con los actores; lo mismo le sucede a cada uno con sus pensamientos y acciones

- Gabe cita un texto que dice: "Dios no puede haber hecho el mundo por interés, porque no necesita nada; ni por bondad, porque en el mundo hay sufrimiento." (p. 250)

- Se entiende que son obra de la divinidad [los Vedas]  que, al cabo de cada una de las infinitas aniquilaciones del universo, los revela Brahma; éste, mediante las palabras de los Vedas, que son eternas, crea un nuevo universo.

- Recordará el lector que Parménides análogamente negó que hubiera variedad en el mundo. Zenón de Elea, su discípulo, formuló sus paradojas para probar que las nociones corrientes del tiempo y del espacio conducen a resultados absurdos. Para Sankara hay un solo sujeto  conocedor; su esencia es eterno presente.
Brahma destruye y crea el universo cíclicamente: ambas operaciones son de índole mágica o alucinatoria. Ya en los Vedas, Dios es el Hechicero que crea el mundo aparencial mediante la fuerza mágica de Maya, la ilusión.

- Para uno, el proceso cósmico es natural e involuntario como la respiración; para otros es un juego infinito de la ociosa divinidad. Recordemos la sentencia de Heráclito: "El tiempo es un niño que juega a los dados; un niño ejerce el poder real". (p. 251)

- Para ilustrar la naturaleza ficticia del mundo, Sankara nos habla del error de quienes toman una cuerda por una serpiente; detrás de la imaginaria serpiente hay una cuerda real; detrás de todas las
cuerdas y serpientes hay una realidad (...) Nuestra ignorancia nos hace suponer que la cuerda es una serpiente y el universo una realidad.

- Maya es un atributo de Dios, como el calor y el resplandor son atributos del fuego.

- El cosmos es una ilusión cósmica; el cuerpo, el Yo y la noción de Dios como creador son facetas parciales de esa ilusión.

- El vendanta debe ser estudiado con un maestro, cuya lección final será: "Tú eres Brahman". Una vez intuida esta enseñanza, el hombre sigue en el cuerpo y en el mundo, pero conoce su carácter ilusorio. (p. 252)

- Krishna, que conduce su carro de guerra, es un dios; le explica que la batalla es ilusoria. Le dice: "Nunca fui, nunca no fuiste, nunca no fueron estos príncipes, nunca llegará el día en que no seremos... Quien piensa que éste mata y que aquél es matado no tiene discernimiento; nadie mata y nadie es matado... El que habita los cuerpos deja los cuerpos ya gastados y pasa a cuerpos nuevos. Las espadas no lo destrozan, el fuego no lo quema, las aguas no lo mojan, los vientos no lo secan".

- no se salva por buenas obras, ya que éstas producen reencarnaciones en que se reciben las recompensas, lo cual es una continuación del Samsara. (p. 254)

- El budismo, como el hinduismo, del cual procede, postula un mundo infinito de mundos, todos de idéntica estructura. Afirmar que el universo el limitado es una herejía; afirmar que es ilimitado, también; afirmar que no es ni lo uno ni lo otro, es asimismo herético. Este triple anatema obedece acaso al propósito de desalentar las especulaciones inútiles, que nos apartan del urgente problema de nuestra salvación. (p. 255)

- las almas, después de la muerte, habitan los árboles ( esta parte habla sobre un continente en el que ocurre eso p. 256)

- El budismo, que ahora es una religión, una teología, una mitología, una tradición pictórica y literaria, una metafísica o, mejor dicho, una serie de sistemas metafísicos que se excluyen, fue al principio una disciplina de salvación, una suerte de yoga (la palabra yoga es afín a la palabra latina iugum, 'yugo'). El mismo Buddha se negó siempre a discusiones abstractas que le parecieron inútiles y formuló la famosa parábola del hombre herido por una flecha y que no se la deja arrancar antes de saber la casta, el nombre, los padres y el país de quien lo hirió. 'Proceder así, dijo el Buddha, es correr peligro de muerte; yo enseño a quitar la flecha'. Con esta parábola respondió a quienes le preguntaban si el universo era infinito o finito, si es eterno o si ha sido creado.

- De igual manera que la doctrina de Jesús presupone el Antiguo Testamento, la del Buddha presupone el hinguismo (p. 258)

- el dolor es más fuerte que una cascada (p. 260)

- Según Kern, las Cuatro Verdades aplican al problema cósmico una antigua fórmula médica y corresponderían a la enfermedad, al diagnóstico, a la curación y al tratamiento
¿Qué es el sufrimiento? El Buddha responde: 'Es nacer, envejecer, enfermarse, estar con lo que se odia, no estar con lo que se ama, desear y anhelar y no conseguir.
¿Cuál es el origen del sufrimiento? El Buddha responde: 'Es la sed (Trishna) que lleva de reencarnación en reencarnación acompañada de deleites sensuales y que, ya en un punto, ya en otro, quiere saciarse'
¿Qué es la aniquilación del sufrimiento? El Buddha responde: 'La aniquilación de esa Sed que lleva de reencarnación en reencarnación... El nombre técnico de esa aniquilación es Nirvana.
¿Qué es el camino que lleva a la aniquilación del sufrimiento? El Buddha responde: 'Es el Sagrado Óctuple Sendero...
La doctrina, observa Köppen, no es dogmática ni especulativa; es moral y práctica... una recta comprensión intelectual de la doctrina es harto menos importante que el hecho de asimilarla y vivirla. (pp 268-269)

- Nirvana es la palabra sánscrita que, etimológicamente, vale por 'apagamiento', 'extinción'; también cabría traducir 'el extinguirse' o 'el apagarse'. La palabra es apta, ya que los textos clásicos del budismo suelen comparar la conciencia con la llama de una lámpara, que es y no es la misma en distintas horas de la noche.
El budismo niega, adelantándose a Hume, la conciencia y la materia, el objeto y el sujeto, el alma y la divinidad. Para las Upanishadas, el proceso cósmico es el sueño de un dios; para el budismo, hay un sueño sin soñador...
este nuestro universo tan real con todas sus vías lácteas y soles es, exactamente, la nada. (la última es cita de schopenhauer, pp. 270-271)

- como quien sueña y sabe que sueña y deja fluir el sueño...
cotidianos ejercicios de irrealidad..
Si bien llegamos a él mediante una serie de causas, el Nirvana las antecede y existe fuera de ellas. También son inefables su medida y su duración...
Quizá el enigma del Nirvana sea idéntico al enigma del sueño...
el alma libertada es como un espejo en el que no cae reflejo alguno... (pp. 272-273)

Para nosotros, la extinción de una llama equivale a su aniquilamiento; para los hindúes, la llama existe antes de que la enciendan y perdura después de apagada. Encender un fuego es hacerlo visible; apagarlo, es hacerlo desaparecer, no destruirlo.


- Usa y abusa de la lógica para la demolición de la lógica (p. 275)

- Ver los hechos como los ve el firmamento, que también es vacío. (p. 277)

- el vasto universo astronómico no es menos irreal que ese hombre (p. 278)





jueves, 19 de abril de 2018

sobre Los cinco agregados

Según el Buddha, no somos más que nuestro cuerpo y nuestra mente. Tradicionalmente, estos dos componentes se dividen en cinco partes o agregados: forma, sensación, percepción o discernimiento, y conciencia. La forma se refiere a nuestro cuerpo; los demás agregados son aspectos de la mente.

(...)

Los cinco agregados son la suma total de lo que somos. Es básico entender los agregados para apreciar la totalidad del sufrimiento que experimentamos. Yo sufro, pero ¿quién es el yo que experimenta el sufrimiento?

(...)

De acuerdo con la filosofía budista, un individuo, o yo, es sólo una combinación de energías físicas y mentales en constante cambio, las cuales pueden dividirse en cinco agregados (pañcakkhandha).

Los cinco agregados son lo que denominamos un ser, individuo o yo; esto es sólo un nombre que se da a esa combinación de cinco grupos. Todos ellos son impermanentes y constituyen un flujo momentáneo que surge y cesa. Un fenómeno desaparece y condiciona la aparición del siguiente en una serie interminable de causa y efecto. No hay substancialidad ni nada detrás de los mismos que pueda considerarse un ser (attā) permamente, una individualidad o algún ente que pueda ser llamado yo, aunque algunos tengamos esta idea cuando vemos funcionar estos cinco agregados físicos y mentales como un mecanismo psicofisiológico.

(...)

* El agregado de la forma o materia (rūpakkhanddha) incorpora todos los aspectos físicos de nuestro cuerpo, incluida la propia imagen que la persona se hace de este y de sí misma.
En este elemento se incluyen los cuatro tradicionales grandes elementos (cattāri mahābhūtāni), es decir, los elementos de solidez, fluidez, calor y movilidad, es decir, tierra, agua, fuego y aire, así como sus derivados (upādāya-rūpa). En el concepto de los derivados de los cuatro elementos se incluyen los cinco órganos sensoriales materiales, es decir, las facultades del ojo, oído, nariz, lengua y cuerpo, y sus objetos correspondientes en el mundo externo, como la forma visible, sonido, tacto e incluso algunos pensamientos o ideas, que son objetos de la mente. Así que todos los aspectos de la materia, interna y externa, están incluidos en el agregado de la materia.
[para el budismo la mente es un sexto sentido]

** El agregado de la sensación (veddanākkhandha) es la mera sensación no procesada, ya sea agradable, desagradable o neutra que experimentamos cuando percibimos cualquier objeto a través de los órganos sensoriales con el mundo externo. 

*** El agregado de la percepción o del discernimiento (saññākkhandha) se refiere a la interpretación y clasificación de esa sensación no procesada en conceptos. Se caracteriza por reconocer, identificar y discernir las cosas de las que se tiene experiencia. 

**** El cuarto agregado es el de las formaciones mentales, ya sean kármicas o volitibas (sankhārakkhandha). Es la construcción de la representación o de la experiencia subjetiva del objeto percibido. Incluye muchos procesos mentales, como deseo, duda, vanidad, determinación, voluntad, intención y otros. (...) En este grupo se incluyen todas las actividades mentales volitivas, tanto buenas como malas, que producen efectos kármicos, tales como atención (manasikāra), voluntad (chanda), determinación (adhimokkha), confianza (saddhā), concentración (samādhi), inteligencia o sabiduría (paññā), energía (viriya), deseo (rāga), repugnancia u odio (patigha), ignorancia (avijjā), vanidad (māna), idea de un yo (sakkāya-diṭhi), etc. Existen cincuenta y dos de tales actividades mentales que constituyen el agregado de formaciones mentales.

***** El quinto agregado, la conciencia (viññāṇakkhandha), incluye las cinco consciencias sensoriales (vista, oído, olfato, gusto y tacto) y la consciencia mental. Es el último agregado, la instancia que reúne las informaciones de los otros agregados.

(Ado Parakranabahu, comentario al Sutra de Benarés, pp. 108-112)

martes, 10 de abril de 2018

sobre el Noble Óctuple Sendero

El noble óctuple sendero es una de las enseñanzas budistas fundamentales. En la simbología budista, el noble camino es usualmente representado con la rueda del Dharma, donde cada radio representa un elemento del sendero.
Los elementos del Noble Óctuple Sendero se subdividen en tres categorías básicas: sabiduría, conducta ética y entrenamiento de la mente (o meditación). En todos los elementos del noble sendero, la palabra "correcta" o "recta" es una traducción de la palabra pali samma, que significa plenitud, coherencia, perfección o ideal. El sendero es:

Sabiduría (pañña):
I. Visión o entendimiento correcto (ditthi).
II. Pensamiento o intensión correcta (sankappa)

Conducta ética (sila):
III. Lenguaje correcto (vaca)
IV. Acción o actuación correcta (kammanta)
V. Medio o forma de vida correcta (ajiva)

Entrenamiento de la mente (samadhi):
VI. Esfuerzo correcto (vayama)
VII. Estar presente, atención correcta (sati)
VIII. Concentración o meditación correcta (samadhi)


* La sabiduría implica el Recto Entendimiento y el Recto Pensamiento.
El recto entendimiento es la comprensión de las Cuatro Nobles Verdades. Es la comprensión de la ley de la causalidad. Es la comprensión de la impermanencia.
El recto pensamiento es pensar con desapego, amor, renunciamiento y no violencia, es decir, con sabiduría. Es evitar pensamientos de apego, malevolencia, odio y violencia, eludiendo, por tanto, la ignorancia.

** La conducta ética implica: la Recta Palabra, la Recta Acción y los Rectos Medios de Vida. La conducta ética (sila) está basada en la vasta concepción del amor universal y la compasión hacia todos los seres vivientes, que constituye el fundamento de la enseñanza del Buddha.
La Recta palabra es abstenerse de emplear formas de lenguaje erróneas y perniciosas, de hablar negligentemente, de mentir, difamar, calumniar o dañar a otros, y cultivar las palabras amistosas, benévolas, agradables, dulces, significativas y útiles.
La Recta Acción es cultivar una conducta moral honorable y pacífica (...).
El Recto Medio de Vida es ganarse la vida de forma honorable, irreprochable e inofensiva, evitando cualquier profesión que pueda ser nociva de alguna manera para otros seres vivientes.

*** La disciplina mental incluye: el Recto Esfuerzo, la Recta Atención y la Recta Concentración.
El Recto Esfuerzo implica los cuatro siguientes esfuerzos:
1. Impedir el surgimiento de malos pensamientos.
2. Apartar los malos pensamientos surgidos en la mente.
3. Cultivar el surgimiento de los buenos pensamientos.
4. Mantener los buenos pensamientos ya rugidos.
La Recta Atención implica los Cuatro Estados de Atención Mental:
1.Prestar diligente atención al cuerpo.
2. Prestar diligente atención a las ideas, pensamientos, concepciones y objetos.
La Recta Concentración es la disciplina que nos conduce a las cuatro etapas de la absorción meditativa (jñana). En la primera etapa se abandonan los deseos y pensamientos apasionados e impuros; en la segunda, ya desaparecidas las actividades mentales, se desarrolla la tranquilidad y la fijación unificadora de la mente; en la tercera surge la ecuanimidad consciente y, en la cuarta desaparecen todas las sensaciones, tanto de dicha como de desdicha, de alegría y de pesar, permaneciendo en un estado de ecuanimidad y lucidez mental.

(Ado Parakranabahu, comentario al Sutra de Benarés, p. 82-85)

lunes, 9 de abril de 2018

sobre budismo mahayana

El budismo se fue transformando en contacto con el pensamiento indígena y extranjero; acogió las leyendas, los puranas, la mitología hindú. La enseñanza de Buda y su ejemplo directo pasan a un segundo plano, sustituidos por la especulación metafísica: se especula sobre el Dharma, la ley budista, y se forma así el Abhidharma. Se van precisando ciertas nociones, como la de la nada, la del vacío, etcétera; la doctrina Tathata predicada por Ashvaghosa, oscila entre la posición que niega la esencia absoluta de todos los dhamas no-esenciales. La noción de la santidad se transforma: ya no basta la liberación personal, la salvación individual sólo tiene valor absoluto si contribuye a la salvación universal. El nirvana personal del arhat del budismo primitivo es rechazado como exaltación egoísta del yo; se introduce en la especulación budista la importantísima noción del bodhisattva. Este "nuevo" budismo tomó el nombre de Mahayana, 'la gran vía'.

Así el mahayana se diferencia del budismo primitivo en tres puntos, según La Vallée Poussin: I. La sustitución de la noción del arhat por la del bodhisattva, 'la carrera del futuro Buda'. II. La creación de una nueva ontología, prajñayana, de la doctrina del vacío, shunyata, es decir la no-existencia en sí de los elementos que constituyen las cosas y el yo humano (dharmanairatmya), con la consecuencia lógica de la doctrina de la no-existencia en sí del yo humano. III. La transformación de Buda en un Dios eterno y multiforme, con el desarrollo paralelo de una devoción (bhaktimarga) hacia los seres sobrenaturales (mahasattvas), aspectos diversos y benévolos del "Buda primordial".



Jean M. Rivière, El arte zen, México, UNAM-Instituto de investigaciones estéticas, 1963, p. 14.

martes, 3 de abril de 2018

El camino medio

El asceta Gotama, en Uruvela, practicó rigurosas austeridades conjuntamente con otros cinco meditadores (pañcavaggiya bhikkus). A través del ayuno se redujo a un mero esqueleto, pero no conseguía la purificación total. Como resultado de todas estas experiencias, comprendió que, así como la vida de comodidad física y lujo era un extremo, y no la vía para la liberación del sufrimiento, del mismo modo lo era una vida de torturas físicas y severas penas. Esta comprensión lo llevó hacia el camino medio. Decidió comer nuevamente, recibió una ofrenda de arroz con leche de una joven que vivía en los alrededores llamada Sujata. En dicho momento, sus cinco compañeros lo abandonaron, ya que ellos todavía estaban convencidos de que el sendero de la automortificación era la vía hacia la iluminación (p.56)

Se dice -en una versión tradicional-  que Siddattha, en sus extremas prácticas de ascetismo, después de algunos días sin comer ni beber agua, pocos minutos antes de su muerte, escuchó a un maestro que estaba enseñándole a una niña a tocar la cítara. Dicho maestro le dijo que si la cuerda estaba muy floja no sonaría, pero si la cuerda de la cítara se encontraba muy tensa se rompería: la cuerda debía estar en su justa tensión para que pudiera producir música y armonía. En ese momento Siddattha comprendió el camino medio: tanto el ascetismo extremo como la vida de lujos y placeres del palacio eran dos extremos, y la verdad se hallaría en la justa medida entre el placer exacerbado y el ascetismo extremo.  (pp.66)

El mundo se apega sucesivamente a la existencia y a la no existencia: todo existe (he aquí un extremo), nada existe (he aquí el otro), pero quien posee la recta visión de las cosas tal cual son, no afirma que las cosas no existen, por cuanto son producidas, ni que existen, puesto que perecen (pp. 67)

(Ado Parakranabahu, comentario al Sutra de Benarés)