lunes, 9 de abril de 2018

sobre budismo mahayana

El budismo se fue transformando en contacto con el pensamiento indígena y extranjero; acogió las leyendas, los puranas, la mitología hindú. La enseñanza de Buda y su ejemplo directo pasan a un segundo plano, sustituidos por la especulación metafísica: se especula sobre el Dharma, la ley budista, y se forma así el Abhidharma. Se van precisando ciertas nociones, como la de la nada, la del vacío, etcétera; la doctrina Tathata predicada por Ashvaghosa, oscila entre la posición que niega la esencia absoluta de todos los dhamas no-esenciales. La noción de la santidad se transforma: ya no basta la liberación personal, la salvación individual sólo tiene valor absoluto si contribuye a la salvación universal. El nirvana personal del arhat del budismo primitivo es rechazado como exaltación egoísta del yo; se introduce en la especulación budista la importantísima noción del bodhisattva. Este "nuevo" budismo tomó el nombre de Mahayana, 'la gran vía'.

Así el mahayana se diferencia del budismo primitivo en tres puntos, según La Vallée Poussin: I. La sustitución de la noción del arhat por la del bodhisattva, 'la carrera del futuro Buda'. II. La creación de una nueva ontología, prajñayana, de la doctrina del vacío, shunyata, es decir la no-existencia en sí de los elementos que constituyen las cosas y el yo humano (dharmanairatmya), con la consecuencia lógica de la doctrina de la no-existencia en sí del yo humano. III. La transformación de Buda en un Dios eterno y multiforme, con el desarrollo paralelo de una devoción (bhaktimarga) hacia los seres sobrenaturales (mahasattvas), aspectos diversos y benévolos del "Buda primordial".



Jean M. Rivière, El arte zen, México, UNAM-Instituto de investigaciones estéticas, 1963, p. 14.

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