jueves, 19 de abril de 2018

sobre Los cinco agregados

Según el Buddha, no somos más que nuestro cuerpo y nuestra mente. Tradicionalmente, estos dos componentes se dividen en cinco partes o agregados: forma, sensación, percepción o discernimiento, y conciencia. La forma se refiere a nuestro cuerpo; los demás agregados son aspectos de la mente.

(...)

Los cinco agregados son la suma total de lo que somos. Es básico entender los agregados para apreciar la totalidad del sufrimiento que experimentamos. Yo sufro, pero ¿quién es el yo que experimenta el sufrimiento?

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De acuerdo con la filosofía budista, un individuo, o yo, es sólo una combinación de energías físicas y mentales en constante cambio, las cuales pueden dividirse en cinco agregados (pañcakkhandha).

Los cinco agregados son lo que denominamos un ser, individuo o yo; esto es sólo un nombre que se da a esa combinación de cinco grupos. Todos ellos son impermanentes y constituyen un flujo momentáneo que surge y cesa. Un fenómeno desaparece y condiciona la aparición del siguiente en una serie interminable de causa y efecto. No hay substancialidad ni nada detrás de los mismos que pueda considerarse un ser (attā) permamente, una individualidad o algún ente que pueda ser llamado yo, aunque algunos tengamos esta idea cuando vemos funcionar estos cinco agregados físicos y mentales como un mecanismo psicofisiológico.

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* El agregado de la forma o materia (rūpakkhanddha) incorpora todos los aspectos físicos de nuestro cuerpo, incluida la propia imagen que la persona se hace de este y de sí misma.
En este elemento se incluyen los cuatro tradicionales grandes elementos (cattāri mahābhūtāni), es decir, los elementos de solidez, fluidez, calor y movilidad, es decir, tierra, agua, fuego y aire, así como sus derivados (upādāya-rūpa). En el concepto de los derivados de los cuatro elementos se incluyen los cinco órganos sensoriales materiales, es decir, las facultades del ojo, oído, nariz, lengua y cuerpo, y sus objetos correspondientes en el mundo externo, como la forma visible, sonido, tacto e incluso algunos pensamientos o ideas, que son objetos de la mente. Así que todos los aspectos de la materia, interna y externa, están incluidos en el agregado de la materia.
[para el budismo la mente es un sexto sentido]

** El agregado de la sensación (veddanākkhandha) es la mera sensación no procesada, ya sea agradable, desagradable o neutra que experimentamos cuando percibimos cualquier objeto a través de los órganos sensoriales con el mundo externo. 

*** El agregado de la percepción o del discernimiento (saññākkhandha) se refiere a la interpretación y clasificación de esa sensación no procesada en conceptos. Se caracteriza por reconocer, identificar y discernir las cosas de las que se tiene experiencia. 

**** El cuarto agregado es el de las formaciones mentales, ya sean kármicas o volitibas (sankhārakkhandha). Es la construcción de la representación o de la experiencia subjetiva del objeto percibido. Incluye muchos procesos mentales, como deseo, duda, vanidad, determinación, voluntad, intención y otros. (...) En este grupo se incluyen todas las actividades mentales volitivas, tanto buenas como malas, que producen efectos kármicos, tales como atención (manasikāra), voluntad (chanda), determinación (adhimokkha), confianza (saddhā), concentración (samādhi), inteligencia o sabiduría (paññā), energía (viriya), deseo (rāga), repugnancia u odio (patigha), ignorancia (avijjā), vanidad (māna), idea de un yo (sakkāya-diṭhi), etc. Existen cincuenta y dos de tales actividades mentales que constituyen el agregado de formaciones mentales.

***** El quinto agregado, la conciencia (viññāṇakkhandha), incluye las cinco consciencias sensoriales (vista, oído, olfato, gusto y tacto) y la consciencia mental. Es el último agregado, la instancia que reúne las informaciones de los otros agregados.

(Ado Parakranabahu, comentario al Sutra de Benarés, pp. 108-112)

martes, 10 de abril de 2018

sobre el Noble Óctuple Sendero

El noble óctuple sendero es una de las enseñanzas budistas fundamentales. En la simbología budista, el noble camino es usualmente representado con la rueda del Dharma, donde cada radio representa un elemento del sendero.
Los elementos del Noble Óctuple Sendero se subdividen en tres categorías básicas: sabiduría, conducta ética y entrenamiento de la mente (o meditación). En todos los elementos del noble sendero, la palabra "correcta" o "recta" es una traducción de la palabra pali samma, que significa plenitud, coherencia, perfección o ideal. El sendero es:

Sabiduría (pañña):
I. Visión o entendimiento correcto (ditthi).
II. Pensamiento o intensión correcta (sankappa)

Conducta ética (sila):
III. Lenguaje correcto (vaca)
IV. Acción o actuación correcta (kammanta)
V. Medio o forma de vida correcta (ajiva)

Entrenamiento de la mente (samadhi):
VI. Esfuerzo correcto (vayama)
VII. Estar presente, atención correcta (sati)
VIII. Concentración o meditación correcta (samadhi)


* La sabiduría implica el Recto Entendimiento y el Recto Pensamiento.
El recto entendimiento es la comprensión de las Cuatro Nobles Verdades. Es la comprensión de la ley de la causalidad. Es la comprensión de la impermanencia.
El recto pensamiento es pensar con desapego, amor, renunciamiento y no violencia, es decir, con sabiduría. Es evitar pensamientos de apego, malevolencia, odio y violencia, eludiendo, por tanto, la ignorancia.

** La conducta ética implica: la Recta Palabra, la Recta Acción y los Rectos Medios de Vida. La conducta ética (sila) está basada en la vasta concepción del amor universal y la compasión hacia todos los seres vivientes, que constituye el fundamento de la enseñanza del Buddha.
La Recta palabra es abstenerse de emplear formas de lenguaje erróneas y perniciosas, de hablar negligentemente, de mentir, difamar, calumniar o dañar a otros, y cultivar las palabras amistosas, benévolas, agradables, dulces, significativas y útiles.
La Recta Acción es cultivar una conducta moral honorable y pacífica (...).
El Recto Medio de Vida es ganarse la vida de forma honorable, irreprochable e inofensiva, evitando cualquier profesión que pueda ser nociva de alguna manera para otros seres vivientes.

*** La disciplina mental incluye: el Recto Esfuerzo, la Recta Atención y la Recta Concentración.
El Recto Esfuerzo implica los cuatro siguientes esfuerzos:
1. Impedir el surgimiento de malos pensamientos.
2. Apartar los malos pensamientos surgidos en la mente.
3. Cultivar el surgimiento de los buenos pensamientos.
4. Mantener los buenos pensamientos ya rugidos.
La Recta Atención implica los Cuatro Estados de Atención Mental:
1.Prestar diligente atención al cuerpo.
2. Prestar diligente atención a las ideas, pensamientos, concepciones y objetos.
La Recta Concentración es la disciplina que nos conduce a las cuatro etapas de la absorción meditativa (jñana). En la primera etapa se abandonan los deseos y pensamientos apasionados e impuros; en la segunda, ya desaparecidas las actividades mentales, se desarrolla la tranquilidad y la fijación unificadora de la mente; en la tercera surge la ecuanimidad consciente y, en la cuarta desaparecen todas las sensaciones, tanto de dicha como de desdicha, de alegría y de pesar, permaneciendo en un estado de ecuanimidad y lucidez mental.

(Ado Parakranabahu, comentario al Sutra de Benarés, p. 82-85)

lunes, 9 de abril de 2018

sobre budismo mahayana

El budismo se fue transformando en contacto con el pensamiento indígena y extranjero; acogió las leyendas, los puranas, la mitología hindú. La enseñanza de Buda y su ejemplo directo pasan a un segundo plano, sustituidos por la especulación metafísica: se especula sobre el Dharma, la ley budista, y se forma así el Abhidharma. Se van precisando ciertas nociones, como la de la nada, la del vacío, etcétera; la doctrina Tathata predicada por Ashvaghosa, oscila entre la posición que niega la esencia absoluta de todos los dhamas no-esenciales. La noción de la santidad se transforma: ya no basta la liberación personal, la salvación individual sólo tiene valor absoluto si contribuye a la salvación universal. El nirvana personal del arhat del budismo primitivo es rechazado como exaltación egoísta del yo; se introduce en la especulación budista la importantísima noción del bodhisattva. Este "nuevo" budismo tomó el nombre de Mahayana, 'la gran vía'.

Así el mahayana se diferencia del budismo primitivo en tres puntos, según La Vallée Poussin: I. La sustitución de la noción del arhat por la del bodhisattva, 'la carrera del futuro Buda'. II. La creación de una nueva ontología, prajñayana, de la doctrina del vacío, shunyata, es decir la no-existencia en sí de los elementos que constituyen las cosas y el yo humano (dharmanairatmya), con la consecuencia lógica de la doctrina de la no-existencia en sí del yo humano. III. La transformación de Buda en un Dios eterno y multiforme, con el desarrollo paralelo de una devoción (bhaktimarga) hacia los seres sobrenaturales (mahasattvas), aspectos diversos y benévolos del "Buda primordial".



Jean M. Rivière, El arte zen, México, UNAM-Instituto de investigaciones estéticas, 1963, p. 14.

martes, 3 de abril de 2018

El camino medio

El asceta Gotama, en Uruvela, practicó rigurosas austeridades conjuntamente con otros cinco meditadores (pañcavaggiya bhikkus). A través del ayuno se redujo a un mero esqueleto, pero no conseguía la purificación total. Como resultado de todas estas experiencias, comprendió que, así como la vida de comodidad física y lujo era un extremo, y no la vía para la liberación del sufrimiento, del mismo modo lo era una vida de torturas físicas y severas penas. Esta comprensión lo llevó hacia el camino medio. Decidió comer nuevamente, recibió una ofrenda de arroz con leche de una joven que vivía en los alrededores llamada Sujata. En dicho momento, sus cinco compañeros lo abandonaron, ya que ellos todavía estaban convencidos de que el sendero de la automortificación era la vía hacia la iluminación (p.56)

Se dice -en una versión tradicional-  que Siddattha, en sus extremas prácticas de ascetismo, después de algunos días sin comer ni beber agua, pocos minutos antes de su muerte, escuchó a un maestro que estaba enseñándole a una niña a tocar la cítara. Dicho maestro le dijo que si la cuerda estaba muy floja no sonaría, pero si la cuerda de la cítara se encontraba muy tensa se rompería: la cuerda debía estar en su justa tensión para que pudiera producir música y armonía. En ese momento Siddattha comprendió el camino medio: tanto el ascetismo extremo como la vida de lujos y placeres del palacio eran dos extremos, y la verdad se hallaría en la justa medida entre el placer exacerbado y el ascetismo extremo.  (pp.66)

El mundo se apega sucesivamente a la existencia y a la no existencia: todo existe (he aquí un extremo), nada existe (he aquí el otro), pero quien posee la recta visión de las cosas tal cual son, no afirma que las cosas no existen, por cuanto son producidas, ni que existen, puesto que perecen (pp. 67)

(Ado Parakranabahu, comentario al Sutra de Benarés)