jueves, 23 de diciembre de 2021

kigo en haiku, escenografía en watanabe

 ¿Laredo es algo así como tu Comala personal?


Sí, claro, es mi Comala. Sí, es una Comala. Y como toda Comala es también un artificio literario. Es cierto que yo soy un poeta más o menos naturalista y escribo casi siempre lo que veo. Se dice que soy un poeta sabio, pero la sabiduría no está en mí sino que la veo afuera. Ahora, muchas veces veo cosas en Lima, pero no encuentro la escenografía adecuada para el poema. Entonces, la escenografía la busco en Laredo. Para eso me sirve Laredo, para ambientar muchos de los poemas que escribo.

[como ejemplo de diferencia entre watanabe y los haijins: muchas veces el escenario de watanabe es mera literatura, no sucedió como lo muestra el poeta, ese ambiente pudo no existir en la realidad, en cambio los haijins, por medio del kigo, buscan una comunión real o directa con el ambiente que al momento de escribir les rodea. cuando un haijin hace referencia a que estaba en invierno o primavera, podemos estar seguros que así fue, cuando watanabe hace una referencia así no le importa tanto dar cuenta de una realidad histórica o biográfica, sino literaria. los poemas de watanabe suelen parecer anécdotas pero son ficción. el mismo watanabe se refiere al lugar donde suceden sus poemas como "la escenografía" cosa que nunca sería pensada por un haijin, que piensan el paisaje de sus haikus como algo vivo

jueves, 2 de diciembre de 2021

 https://www.facebook.com/groups/letrashispanicas.unam/permalink/4930634506948247/?comment_id=4930651590279872&notif_id=1638471927609154&notif_t=group_comment&ref=notif

lunes, 29 de noviembre de 2021

 Podría parecer a primera vista que la actitud chan hacia el lenguaje es un rechazo intransigente de las palabras, pero los textos muestran de hecho algo muy distinto, y sería más exacto decir que hay una cierta desconfianza hacia la palabra escrita y la comprensión intelectual (Arnau, 2012: 4)

Con respecto al lenguaje en general, sin embargo, la posición chan parece inclinarse más hacia una crítica del dualismo habla/silencio que hacia un rechazo incondicional de la expresión verbal. Con frecuencia se dice que el silencio literal no es menos habla (expresión simbólica) que las palabras. De modo que la experiencia de lo inefable se definiría mejor mediante la superación de la dualidad expresable/inexpresable. (Arnau, 2012: 4)

Con el chan, la idea de una experiencia religiosa más allá de las dualidades implícitas en el lenguaje tomó forma en un sistema de símbolo en el que las palabras, utilizadas como «palabras contempladas» (k’an-hua), no eran elementos del pensamiento discursivo que pudieran analizarse mediante la reflexión, sino que funcionaban como expresiones que deberían provocar una experiencia especial, algo que no ocurre con el uso corriente del lenguaje. (Arnau, 2012: 6)

Se trata de una declaración pública que «pone fin a la comprensión privada»; es la palabra sagrada cuya ley define los límites de la experiencia individual y, por extensión, los límites de lo que puede decirse. (Arnau, 2012: 10)

El kōan, como el mantra, pasa de ser una herramienta de concentración a convertirse en el estado mismo de concentración (Arnau, 2012: 10)

lunes, 20 de septiembre de 2021

"efecto haiku" según José Luis Li Ning

 4.1.1.3.1. La estructura tripartita y el “efecto haiku”. 


En una publicación previa sobre la poesía de Watanabe (Li Ning, 2014), hemos descrito el “efecto haiku” en la poética de Watanabe, en un intento de esquematizar la estructura de sus poemas basándose en la forma japonesa haiku, tan admirada por él. El “efecto haiku” es una estructura tripartita, tres partes más o menos bien deinidas del poema: la primera parte es una descripción realista, generalmente visual, producto de la observación directa de la realidad; luego una elucubración teórica, poética o mítica sobre la primera observación; y inalmente, un desenlace sorprendente producido por el encuentro de las dos partes previas. Lo denomina “efecto haiku” porque es un desarrollo explayado de las partes del brevísimo haiku. Esta estructura es apreciable en los poemas integrantes de nuestro corpus poético. Una ilustración del haiku japonés se tiene en “Casa joven con dos muertos” de la sección dedicada a la sección sobre la muerte de los familiares, donde Watanabe incluye un famoso haiku del poeta del siglo XVI, Arakida Moritake. 

José Luis Li Ning Anticona, La experiencia de la enfermedad: fenomenología en la poética de José Watanabe Varas, Tesis para obtener el grado de Doctor en Medicina, Universidad Nacional de San Marcos, 2016, p. 41

https://cybertesis.unmsm.edu.pe/bitstream/handle/20.500.12672/4966/Li_naj.pdf?sequence=1&isAllowed=y

viernes, 20 de agosto de 2021

No autoría, o co-autoría con la realidad

Estaba yendo a Ica y vi en el desierto un algarrobo. Lo vi allí, casi a contraluz de la tarde que me parecía un ser torturado, no digo un hombre, sino un ser torturado, doblado en sus ramas. Yo dije este árbol ha registrado su propio dolor de vivir, su propia tortura, su propia ansia de sobrevivencia en su propia figura. Entonces, la única posibilidad de que el Sol no lo calcine algún día, es que yo lo guardo en boca, allí no lo va a quemar nadie. Yo funciono así. Yo no puedo escribir un poema sentado en una mesa, tengo que estar mirando, de pronto el poema aparece. (http://www.librosperuanos.com/autores/articulo/00000001176/Siento-que-me-regalan-los-poemas) [Miras los objetos con la misma humanidad con que miras a tus semejantes.

–Sí pues, soy medio panteísta (risas). Los miro pensando igual cuando miro a una persona, a ver. qué dice pues, qué expresa. Claro, no estoy en ese plan todo el tiempo, pero de pronto se expresa, dicen algo. Yo siento que los poemas me son regalados, alguien me los regala, alguien me dice, allí está el poema. (¿De dónde nace su deseo de poetizar lo cotidiano? No es intencional. No soy un poeta que piensa en la gran 'trascendencia' de los poemas. Yo vivo como cualquier persona, y en esa cotidianeidad aparecen, de pronto, esas verdades súbitas. esas 'banderas detrás de la niebla'. No hablo de la 'gran verdad': la historia, el destino humano. Ahora, tal vez llego a ella por medio de la cotidianeidad. (...)¿Sus textos poéticos son deliberadamente narrativos? Sí. Tienen la carga de la verosimilitud. Quisiera que el lector sintiera que aquello que le estoy 'contando' es verdad, que ha sido previamente vivido por el poeta. Lo cual es cierto: soy incapaz de crear un poema en un escritorio. Este nace en la calle, mientras vivo. ¿Cómo y dónde nace su yo poético? Nací en Laredo. Mi escuela estaba a un kilómetro y medio. Para llegar cruzaba mucho campo. Allí aprendí a mirar. Cuando empecé a escribir, me salió de modo natural describir esa naturaleza.-http://www.librosperuanos.com/autores/articulo/00000001175/No-soy-un-poeta-que-piensa-en-la-trascendencia-)]


(El guardián del hielo) surgió cuando estaba en el rodaje de una película. Una asistenta de producción me dejó el cooler lleno de hielo para que lo cuidara, y eso me hizo recordar que cuando era niño un heladero me dejó cuidando su carretilla. De ahí ya se deriva la fugacidad de la vida desde una posición muy cotidiana (pp. 93-94 de la revista original, 2-3 del pdf http://www.idl.org.pe/idlrev/revistas/153/153watanabe.pdf)


-------------------------- los límites del signo lingüístico

¿Lo frustra la pobreza del lenguaje?

No. Siento que el lenguaje es una creación humana y, por eso, limitada.

http://www.librosperuanos.com/autores/articulo/00000001175/No-soy-un-poeta-que-piensa-en-la-trascendencia

martes, 1 de junio de 2021

tomado de la introduccion de una tesis colombiana sobre watanabe

 Describe aplicando sus conocimientos del haiku [explicar en mi tesis en qué consistiría esta "descripción" a partir del haiku (básicamente hablar del wabi -la pobreza elegida aplicada a las palabras-.]

lunes, 11 de enero de 2021

parrafito introductorio sobre la inclusión del haiku a la poesía occidental

 Octavio Paz pensaba que el arte moderno occidental se caracteriza, entre otras cosas, por la inclusión de elementos de tradiciones no occidentales y no modernas (por ejemplo Picasso inspirándose en formas de arte africano o Ezra Pound y la poesía de la dinastía Tang). Una de estas otras tradiciones de las que abrevó la poesía occidental fue la japonesa: ya desde las primeras dos décadas del siglo XX podemos encontrar adaptaciones del haiku, tanto en inglés, francés y español. 

En la tradición poética hispanoamericana tenemos el famoso caso de José Juan Tablada, quien tiene un libro dedicado a Li Po (que si bien no era japonés sino chino, su poesía -como toda la de la dinastía Tang- influyó mucho en los futuros haijins japoneses) y fue de los primeros en "importar" el haiku a la literatura en español. Sus "jaikais" no eran precisamente haikus, pero tomó el carácter visual de esa poesía, sobre todo la actitud de rechazar el "gran poema intelectual" y procurar una poesía (por así decirlo) más humilde, sobre insectos, flores o la tarde, sin tanta soberbia formal o lingüística. He dicho que en su contexto cultural originario los haikus son algo así como un entrenamiento sobre la mente y los sentidos para acercarse al satori budista, Tablada, al igual que todos los poetas occidentales que se inspiraron en el haiku, no era monje y no veía el haiku como un medio para iluminarse, sino como un fin en sí mismo. Esta es una de las principales diferencias en la forma como se ha tratado al haiku en occidente: no como una forma de meditar sino como otro formato poético (en la misma forma que el soneto es un formato con sus reglas específicas). Los haijins escriben para desaparecer y los poetas occidentales para crear un artefacto lingüístico estético (ya vimos que a los haijins ni siquiera les interesa que su haiku sea estrictamente arte).

El caso de Watanabe se inscribe en esta tradicion poética occidental que toma elementos de la poesía japonesa, aunque es un caso particular porque él no hizo "haikus tropicalizados" o a la occidental (por llamarle de alguna forma a los haikus no zen). Considero que la principal diferencia entre Watanabe y los demás poetas "japonistas" es que ellos se inspiraron en la forma del haiku, mientras Watanabe tomó elementos del "espíritu" detrás de esa forma, lo que explica que llegue a una estética parecida pero no idéntica al haiku. 

Otro rasgo que separa a Watanabe del resto de poetas occidentales japonistas es que ellos supieron del haiku a través de los libros, en antologías y estudios críticos, por medios académicos o cultos; en cambio a Watanabe esos rasgos japonistas le llegaron en el día a día, viendo la actitud vital de su padre en la vida cotidiana, su actitud frente al dolor y la naturaleza. Más que una inquietud intelectual o puramente estética, lo que hizo que Watanabe escribiera como escribió fue algo más sencillo y vital. Él mismo dijo: 

"Sospecho que la influencia de mi padre también está en la contención de lenguaje que me place practicar. Sé que es imposible explicar convincentemente por qué un poeta escribe como escribe, pero estoy convencido de que el fraseo poético nace de nuestro modo de ser, no de los estilos literarios. Podemos abrirnos a todos los ideales de poesía, pero se decanta en nosotros el que coincide con nuestra personalidad y se procesa con nuestra biografía. Percepciones poéticas y lenguaje acaso sean anteriores a nuestro primer y ya lejano poema." (https://wabisabiandso.blogspot.com/2020/07/fragmentitos-de-la-segunda-version-de.html)